
lunes, 3 de enero de 2011
Mientras las denuncias por violencia intrafamiliar aumentan Sernam del Bío Bío decide cerrar centros de atención por “atender pocos casos”

domingo, 21 de noviembre de 2010
Familia de mujer apuñalada acusa que agresor simula enfermedad mental

El agresor, Luis Vergara Villanueva, de 46 años, está hoy recluido en la cárcel de Acha y según los familiares de la víctima, fue trasladado a la sección de Enfermería del penal, porque simula tener una enfermedad mental.
Hijos, sobrinos y cuñados de Vergara sienten temor. Piensan que esa farsa, según ellos avalada por certificados médicos, le permitiría obtener una baja condena o peor aún, quedar en libertad.
Guillermo Herrera, hijo de Marianela Arancibia y Giovanna Vergara, sobrina del agresor, están seguros que el ataque fue perfectamente planificado en cada uno de sus detalles, situación que no conseguiría de la misma forma una persona enferma mental.
Recordaron que las agresiones físicas y sicológicas propinadas por Vergara a su ex pareja, se remontan a más de tres años, todas ellas agravadas por amenazas de muerte y que por muy poco no se cumplieron en esta oportunidad.
Ese día, Marianela Arancibia fue apuñalada no sólo en su propia casa, sino también en la casa de una vecina hasta donde Vergara la siguió cuchillo en mano.
Previamente, agredió a algunos de sus familiares que lo intentaron detener e incluso golpeó de una patada en el rostro a una menor de 1 año 8 meses, que resultó con fractura nasal.
Según la familia, fueron más de 13 puñaladas en abdomen, brazos y tórax, alcanzando una de ellas la zona pulmonar de la víctima que hoy se recupera lentamente en la sección de Cirugía del Hospital doctor Juan Noé.
La familia cuenta con el apoyo de la Red Chilena Contra la Violencia Doméstica y Sexual de Arica y Parinacota, que este jueves a las 19 horas realizará una marcha por la NO violencia contra la mujer, partiendo de 21 de Mayo con Patricio Lynch.
http://www.estrellaarica.cl/prontus4_nots/site/artic/20101121/pags/20101121000023.html
martes, 16 de noviembre de 2010
ACTIVIDADES NO MAS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES



La Red de organizaciones de Arica – Parinacota - La Red Chilena contra la violencia domestica y sexual Arica Parinacota. Te invitan a todos y todas a manifestarse contra la violencia machista. Este 25 de Noviembre en el Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer.
Como cada año te esperamos en la gran marcha Por la No violencia contra las mujeres, que partirá de 21 de Mayo con Lynch a las 19:00 Hrs, Iremos vestid@s de negro.
A las 20:00 Hrs Memorial a las víctimas de femicidio, Frontis del Banco del Estado.
Taller – Video: Liceo A1 Miércoles 24
Taller- Video: Junta de Vecinos 69 Martes 23
Taller – Video: Junta de vecinos 50 Domingo 21
Taller Video: X confirmar diversos sectores
Te Esperamos
nomasviolenciacontralasmujeres@gmail.com
58-213912 Cel. 96978567
jueves, 11 de noviembre de 2010
Mujer, si te agreden ¡responde!

jueves, 9 de septiembre de 2010
Menos vírgenes y rosarios: más respeto a los derechos humanos ¡Basta de impunidad!

En el actual contexto político, con la derecha en el gobierno, los derechos de las mujeres no sólo se ven severamente amenazados sino que van en franco retroceso. En efecto, las políticas que promueve la actual administración han puesto el énfasis en la afirmación de los roles más tradicionales para las mujeres: la familia y la maternidad en primer orden como lugar de destino, al cual las mujeres debieran subordinar cualquier otro proyecto de vida.
Los pronunciamientos y anuncios programáticos del gobierno, no sólo a través del Sernam, sino también de otras instituciones, muestran ignorancia acerca de los avances en derechos humanos establecidos internacionalmente en un sinnúmero de tratados y convenciones de los cuales el Estado chileno es parte. Hoy es mundialmente reconocido que la violencia contra las mujeres es un grave problema social y constituye una violación a sus derechos humanos, cuyo origen principal se encuentra en las desiguales relaciones de poder entre hombres y mujeres. Estos logros de las mujeres a nivel internacional parecieran querer ser borrados de una plumada en las ‘célebres’ palabras de la actual ministra de Sernam ‘la guerra de los sexos ha terminado’, pronunciadas simbólicamente y con desparpajo en el día del padre. Reducir la discriminación que vivimos las mujeres a una ‘guerra’ no permite distinguir que se trata de un asunto de derechos y garantías fundamentales que toda democracia debe otorgar a las personas, y que las mujeres hemos hecho una larga trayectoria para identificarlos y situarlos como tales.
Este gobierno desconoce que las personas cuyos derechos humanos han sido violados, sometidas a tratos crueles y degradantes, no pueden ser atendidas ni reparadas en su dignidad junto a su victimario; y parece considerar la violencia contra las mujeres como un asunto de menor importancia cuando promueve la implementación de atención sicológica de los agresores en las mismas instalaciones en que se atiende a las mujeres que viven violencia, cuestión que se implementaría a partir de septiembre como parte del Programa “Chile Acoge”. El abordaje de la violencia contra las mujeres y el tratamiento a las víctimas debe considerar elementos éticos sustantivos entre los cuales cabe mencionar, en primer lugar, que se trata de una infracción criminal, y que las acciones que se emprendan no deben generar revictimización por parte de aquellos que pretenden apoyar a las mujeres que viven violencia -como señala la Organización Panamericana de la Salud.
Los programas del gobierno de Piñera orientados a las mujeres se instalan sobre la base del reforzamiento del rol de cuidadoras de los otros, sostenedoras materiales y emocionales de la familia y la comunidad para las mujeres, a costa de su propio bienestar y sin que ello signifique mejorar su participación en la toma de decisiones y en el acceso a la propiedad de bienes que contribuyan a su autonomía. El llamado a las mujeres a ‘levantar Chile’ en los programas de reconstrucción post terremoto y la creación de la comisión ‘Mujer, trabajo y maternidad’ así lo muestran. Los derechos relativos al control de nuestros cuerpos, al disfrute de la sexualidad, a la elección de una orientación sexual distinta y a una maternidad voluntaria seguirán vetados en este gobierno. La Sra. Schmidt solicitó expresamente que no se mencionen los derechos sexuales y reproductivos en la declaración de Consenso de la XI Conferencia Regional de la CEPAL recientemente celebrada en Brasil, mientras la Sra. Ossandón, vicepresidenta ejecutiva de la Junji, reforzaba - entre vírgenes y rosarios- prejuicios clasistas y discriminatorios hacia las mujeres.
La violencia contra las mujeres tiene una dimensión institucional. La discriminación, explotación y abuso que sufren las mujeres mapuche a manos de las fuerzas militares y de orden, de los empresarios, y de los dispositivos de poder del Estado, es ejemplo de ello. Las mujeres mapuche deben soportar el asedio en sus casas, el hostigamiento hacia sus hijos e hijas y la invisibilización de la violencia que las afecta como mujeres.
El movimiento de mujeres ha transitado un difícil camino para visibilizar la violencia contra las mujeres en sus dimensiones social y política. En 1994, la primera legislación redujo la violencia contra las mujeres al espacio doméstico, y subvaloró sus consecuencias calificándola como una simple falta. Hoy sabemos que esta violencia específica puede terminar en muerte.
El femicidio, es el resultado extremo del continuo de violencia contra las mujeres, en lo privado y/o en lo público. A pesar de las resistencias que han manifestado algunos sectores políticos para tipificarlo como delito, próximamente se votará en el congreso la ley que lo sanciona. Esto es un logro de las mujeres organizadas, que rompe la neutralidad del concepto ‘violencia intrafamiliar’ e identifica que son mujeres las asesinadas, aún cuando el proyecto de ley es insuficiente en tanto no considera los asesinatos perpetrados por novios, pololos, o desconocidos que agreden sexualmente a las mujeres y las matan.
La violencia contra las mujeres existe porque nuestra sociedad lo permite e incluso la considera normal. Llamamos a las mujeres a no tolerar la violencia en ninguna de sus formas, a no tolerar la impunidad de los agresores, a exigir justicia, y a solidarizar con otras mujeres cuando son violentadas. Esa es nuestra fuerza.
Mujer, si te agreden ¡RESPONDE!
¡El silencio es cómplice!
Arica Septiembre de 2010
domingo, 5 de septiembre de 2010
Periodismo de género: otra mirada de la realidad

TEXTOS. MARIANA RIVERA. FOTOS. GENTILEZA ARTEMISA Y EL LITORAL.
Es frecuente que leamos o veamos en los medios de comunicación noticias que tienen que ver con hechos de violencia contra las mujeres, generalmente tratados de manera “escandalosa”, sobre todo cuando hay “condimentos” adicionales si la mujer es conocida públicamente o tiene dinero.
Otros temas candentes en los últimos tiempos refieren a la trata de personas y al uso de lenguaje sexista para hablar de ciertas cuestiones vinculadas con las mujeres. Pero, en todos los casos, no siempre son tratados pensando si ese hecho periodístico afecta de una manera distinta a las mujeres y a los hombres.
Por este motivo, Sonia Santoro y Sandra Chaher, periodistas, se pusieron a trabajar para brindar herramientas para hacer periodismo de género a periodistas, comunicadores, activistas del movimiento de mujeres o del feminismo, académicas interesadas en esta temática y el público en general.
Fueron las encargadas de compilar escritos hechos por académicas y periodistas sobre este tema, de los que surgió el libro “Las palabras tienen sexo II. Herramientas para un periodismo de género”, publicado por Artemisa Comunicación Ediciones, que fuera presentado el 10 de agosto pasado en Buenos Aires.
En diálogo con Nosotros, Sonia Santoro recordó que “el primer libro -publicado en julio de 2007- está basado en el primer curso que dimos en Artemisa Comunicación, de Periodismo con Enfoque de Género, con clases teóricas y prácticas. En este segundo queríamos seguir pensando y dándonos herramientas a nosotras mismas y a otros periodistas para trabajar el enfoque de género en sus notas y actividad cotidiana”.
“También pensamos -precisó- que debía haber, nuevamente, una conjunción de teoría y de reflexión sobre la práctica. Por eso convocamos a académicas como una antropóloga feminista que habla sobre la historia del movimiento de mujeres en el siglo pasado en la Argentina, o una especialista en masculinidad que escribió sobre cómo reflexionar acerca de qué hacen los medios con los hombres, y analizó el periodismo y las publicidades”.
Y agregó: “También hay otros capítulos que son reflexiones sobre cómo hacer periodismo de género, qué significa el enfoque de género, cómo se aplica o no y por qué es necesario; otro sobre feminicidio (los asesinatos de mujeres por razón de género, perpetrados por sus maridos, parejas, novios o ex parejas) o las mujeres que llegaron al poder y cómo tratan los medios estos temas; la polémica del lenguaje sexista; o recomendaciones sobre cómo abordar el tema de la trata de personas, que está siendo muy visible en los medios y a veces con algunos problemas, especialmente para explotación sexual”.
MUJERES Y HOMBRES
Sonia Santoro definió al periodismo de género como una forma de “mirar la realidad haciéndote una pregunta básica: cómo afecta ese hecho periodístico de una manera distinta a las mujeres y a los hombres; ver las diferencias en cualquier tema y no en los típicos temas llamados de mujeres, ya que también podría ser en temas de economía o política”.
Sin embargo, advirtió que “también tiene que ver con dar visibilidad a las mujeres porque históricamente han estado invisibles. Hay que hacer un acto de reparación. Ésas serían las dos líneas de trabajo que estamos llevando adelante”.
Consultada en relación a si los hombres que se desempeñan como periodistas aceptan este punto de vista, admitió que “el tema es difícil, más complicado, pero ha habido periodistas sensibles o grupos de hombres por la equidad que están luchando por estas cuestiones. Si bien también son perjudicados por cómo está funcionando la sociedad en este momento, la peor parte la tenemos las mujeres y es más fácil para ellos quedarse en el lugar en que están. Por eso nosotras también hacemos capacitaciones porque es importante ir metiendo estos temas y palabras nuevas para sensibilizar a varones”.
TEMAS CANDENTES
“La violencia contra las mujeres -admitió- es uno de los temas que más se ve cotidianamente. Aparece tratado bastante escandalosamente a veces, sobre todo cuando hay otros ingredientes como si la mujer es de dinero o está vinculada al espectáculo. Ahí hay bastantes problemas con cómo se abordan estos casos”.
En este sentido, sugirió “erradicar el mote de ‘crimen pasional’ cuando se habla de violencia de género porque no se trata de un arrebato, de un impulso, sino que es un delito y no se puede justificar como un arrebato de la pasión, porque estaba borracho, o porque se habían peleado. La idea es sacar esas justificaciones”.
Y agregó: “También es importante contextualizar esa información (el caso en sí), explicando si hubo denuncias previas de maltrato, y también en relación al fenómeno de la violencia de género, explicando que no es un caso aislado, tanto en la ciudad como en el país y el mundo. También se pone mucho acento en la víctima y se deja de lado el victimario. Por eso, hay que dejar de echarle la culpa a ella de lo que pasó”.
Sin embargo, mencionó que otros temas fuertes “tienen que ver con la salud sexual y reproductiva, el acceso a la posibilidad de tener o no un hijo (de cuidarse), la violencia y la trata de personas. En todos está en juego la vida de las mujeres. Pero también hay otros temas: el acceso a la justicia, las posibilidades que tenemos las mujeres de tener más tiempo libre; son cosas que tiene que repensar la sociedad, porque van sucediendo, desde otra óptica”.
CONSEJOS SALUDABLES
En base a su experiencia, la licenciada en Comunicación Social -graduada de la UBA- ofreció una serie de pautas para poder ejercer correctamente el periodismo de género “con todas las letras”: “Tenemos que introducir esta pregunta nueva acerca de la diferencia entre varones y mujeres ante cualquier hecho; ver cuáles fuentes consultamos; tratar de que haya tanto varones como mujeres opinando y que las mujeres que opinan no siempre lo hagan en calidad de testimonio, como suele suceder; recurrir a especialistas con enfoque de género para los distintos temas. Si se corrigen estas cosas -que parecen mínimas- se notará una diferencia en las notas”.
Otra recomendación de una de las compiladoras del libro “Las palabras tienen sexo II” consistió en “algo muy sencillo de hacer: feminizar las profesiones, que algunos medios han incorporado a partir del debate por Cristina Fernández como presidenta, pero no todos por igual. Cuidar el lenguaje es otro gran ítem para que sea inclusivo y no peyorativo con las mujeres. Por ejemplo, no se debe hablar de la vestimenta de la presidenta y hay que nombrarla con su nombre y apellido de soltera y no sólo con su nombre de pila o el apellido de su marido”.
En tanto, mencionó que también hay que tener precaución al momento de publicar imágenes. “Se ponen imágenes de mujeres para ilustrar cualquier cosa (como en el espectáculo) en los medios más sensacionalistas. Siempre hay modelos o vedetes en poses sexies. Pero por otro lado faltan imágenes de mujeres en otros espacios y de otro tipo de mujeres; sólo las que cumplen el requisito de ser jóvenes y bellas. La idea es variar las imágenes y lograr un cierto equilibrio. Estas son otras cuestiones a tener en cuenta”.
Por último, se refirió al perfeccionamiento de los y las periodistas. “Más allá de los contenidos (sobre periodismo de género) también está la cuestión profesional, ya que es deseable que las periodistas puedan acceder a puestos de edición y dirección, más jerárquicos”.
+ información
Artemisa, asociación civil
www.artemisanoticias.com.ar
ENSAYO Y ANÁLISIS
“Las palabras tienen sexo II. Herramientas para un periodismo de género” -publicado por Artemisa Comunicación Ediciones- fue presentado recientemente en la Escuela de Periodismo Eter de Buenos Aires y contó con la participación de periodistas destacadas por su compromiso con la labor periodística y su conciencia sobre la igualdad entre varones y mujeres.
Es un libro de ensayo y análisis compuesto por doce capítulos, compilado por las periodistas Sonia Santoro y Sandra Chaher (directoras de Artemisa Comunicación y del portal Artemisa Noticias, ex integrantes de Las 12, suplemento del diario Página 12), y escritos por académicas, como Mónica Tarducci, Eleonor Faur y Claudia Laudano, entre otras, así como por periodistas especializadas en género como Gabriela Barcaglioni, Luciana Peker, Carolina Escudero, y las compiladoras.
Es la continuación del libro “Las palabras tienen sexo. Introducción a un periodismo con perspectiva de género”, también publicado por Artemisa Comunicación Ediciones, que salió a la calle en julio de 2007.
Los capítulos abordan temas como historia del feminismo en Argentina, diferentes paradigmas de investigación de comunicación, las masculinidades en los medios, la salud sexual y reproductiva en el periodismo, sensibilización tecnológica, el lenguaje no sexista, la paridad en los medios, los feminicidios en los medios de comunicación, cómo abordar la trata de personas desde el periodismo, publicidad y estrategias para incidir en los medios de comunicación.
datos APORTES
La publicación cuenta con un anexo en donde se incluye un decálogo del diario Público de España sobre cómo tratar a la violencia contra las mujeres y otra de la Red Par de Argentina. También ofrece un anexo denominado “Las 10 P del periodismo argentino”, que plantea las diez pautas básicas, y otro especial sobre salud sexual y reproductiva.
